Los verbos irregulares en inglés para principiantes

Si estás empezando a aprender inglés, probablemente ya te has encontrado más de una vez con esta frase: “verbos irregulares”. Y tal vez te pasó lo que a muchos: se te erizó la piel.

¡Oh, no! ¿Otra lista infinita para memorizar? ¿Reglas que no tienen lógica?

Respira hondo, ¡tengo una buena noticia! Los verbos irregulares no son tan terribles como parecen.
Y en este post te lo voy a demostrar.

 

¿Qué es un verbo irregular en inglés?

Primero, lo básico: en inglés, como en español, los verbos cambian dependiendo del tiempo verbal. Por ejemplo, en español decimos:

  • Hoy como pizza.

  • Ayer comí pizza.

En inglés pasa lo mismo. El verbo cambia. Pero aquí viene la diferencia: algunos verbos en inglés siguen reglas claras para cambiar, y otros… no tanto.
Los que siguen reglas se llaman regulares, y los que no siguen las reglas son los famosos verbos irregulares.

 

¿Cómo cambia un verbo regular?

Muy fácil: se le agrega -ed al final en pasado.
Ejemplo:

  • Work (trabajar) → Worked (trabajé, trabajó, trabajaron…).

¡Listo! Cero dramas.

Y los verbos irregulares… ¿cómo cambian?

Aquí es donde se pone interesante la cosa. Los verbos irregulares no siguen una fórmula fija. Cambian de forma y a veces se transforman por completo.

Ejemplo:

  • Go (ir) → Went (fui, fue, fuimos…) → Gone (ido)

¡Sí! “Go” en pasado se convierte en “went”. No se parece nada, ¿verdad? Pues es justo eso lo que los hace irregulares.

¿Cuántos verbos irregulares hay en inglés?

Hay más de 200, pero la buena noticia es que no necesitas aprenderlos todos al principio.
Con aprender los 30 o 50 más comunes, puedes entender y comunicar muchas ideas básicas en inglés.

Algunos de los más frecuentes son:

  • Be → Was/Were → Been

  • Have → Had → Had

  • Do → Did → Done

  • Say → Said → Said

  • Make → Made → Made

  • Go → Went → Gone

  • Take → Took → Taken

  • Come → Came → Come

¿Cómo se aprenden los verbos irregulares?

Aquí van algunos consejos prácticos para aprenderlos sin volverte loco/a:

1. No memorices la lista al principio (en serio, no lo hagas)

Una de las primeras cosas que hacen muchos estudiantes (y que los libros tradicionales suelen sugerir) es memorizar una larga lista de verbos irregulares. ¿Te suena familiar, verdad? 
Y claro, tu cerebro (que todavía sigue de vez en cuando procesando cómo decir oraciones simples como “yo tengo un lápiz”) entra en modo pánico. Y es que memorizar listas así, sin contexto, es como tratar de aprender a nadar leyendo un manual sin tocar el agua, o como leer una guía telefónica. No funciona bien, es frustrante, aburrido y poco útil cuando se es principiante.
Mejor, comienza a aprender unos pocos en contexto, con frases simples como las siguientes (y ya habrá tiempo de memorizar cada vez más con una lista): 

  • She had a cat (Ella tenía un gato).

  • We did our homework (Nosotros hicimos nuestros deberes).

  • I went to the park (Fui al parque).

  • I have gone to the doctor three times this year (He ido al médico tres veces este año).

Aquí estás aprendiendo el verbo y cómo se usa en la vida real. Eso lo hace mucho más fácil de recordar.
Además, el contexto te da pistas visuales, emocionales o lógicas para fijar la palabra en tu memoria.

Consejo: usa oraciones con temas que te interesen.
¿Te gusta la música? Crea oraciones como:

  • I sang with my friends.

  • She sang beautifully at the concert.

¿Te encanta la comida? Prueba con:

  • We ate pizza last night.

  • I have eaten sushi many times.

O asocia cada verbo con una historia o situación personal.
Por ejemplo, piensa en la última vez que viajaste, lo que hiciste en tus últimas vacaciones o en un día libre, y escribe una oración o una mini historia. Por ejemplo:

“Last summer, I went to the beach with my family. We swam, we ate and we had a great time!”

En este ejemplo, con un solo par de frases ya he usado cuatro verbos irregulares en contexto.

2. Agrúpalos por patrones

Aunque no lo creas, algunos sí tienen lógica. Por ejemplo:

  • Cut – Cut – Cut

  • Put – Put – Put

  • Let – Let – Let

¡El mismo verbo en las tres formas! Qué alivio, ¿no?

Otro grupo:

  • Sing – Sang – Sung

  • Drink – Drank – Drunk

  • Ring – Rang – Rung

Cambian igual: “i – a – u”.

3. Usa juegos y tarjetas

Haz flashcards (tarjetas) con el verbo en presente, pasado y participio. En un lado pones:
Go – ? – ?
Y en el otro: Went – Gone.

Puedes utilizar nuestras flashcards de verbos en inglés, entre las cuales encontrarás varias relacionadas con los verbos irregulares.

También puedes practicar estos verbos con juegos interactivos, juegos de memoria y diversas apps.

4. Escucha y repite

Ver películas o canciones en inglés ayuda mucho. Solo tienes que escuchar y prestar atención a cómo usan los verbos y luego repetirlos.

 

¿Y si me equivoco?

Spoiler: te vas a equivocar. Y eso está bien, porque es parte del proceso. Lo importante es intentarlo, practicar y seguir adelante. Recuerda que los nativos también cometen errores, y tú estás aprendiendo un idioma nuevo.

Piénsalo así: cuando eras niño o niña y aprendiste a usar los cubiertos, a montar en bicicleta, a abrocharte los zapatos o a escribir tu nombre, ¿te salió perfecto a la primera? Claro que no. Seguro que te manchaste, te caíste, hiciste nudos imposibles con los cordones o escribiste tu nombre con letras al revés. Pero lo lograste porque lo intentaste muchas veces, te equivocaste y aprendiste con la práctica.

Con el inglés es igual. Si dices “I goed to the park” en lugar de “I went to the park”, ¡no pasa nada! Lo importante es que estás intentando comunicarte, y eso vale más que decirlo perfecto.

Los errores te enseñan:

  • Qué formas son correctas y cuáles no.

  • A prestar más atención la próxima vez.

  • A recordar mejor los verbos, porque algo que corriges tú mismo/a, se te queda grabado para siempre.

Una buena idea es tener un pequeño cuaderno para anotar los errores que cometes con frecuencia, escribiendo la forma correcta. 

Conclusión

Los verbos irregulares en inglés no son monstruos de tres cabezas. Son solo palabras cuyo aprendizaje puede ser incluso entretenido si usas los recursos adecuados, los practicas en un contexto real y los conviertes en parte de tu día a día.
Empieza con los más comunes, úsalos, equivócate y aprende de esos errores.

Recuerda que no se trata de ser perfecto, sino de ser constante. Cada verbo nuevo, cada error corregido, cada pequeño avance cuenta. Y aunque hoy sientas que sabes poco, si sigues practicando, dentro de unas semanas te sorprenderás de cuánto habrás aprendido.

El inglés no se aprende en un día, pero se construye con cada intento. ¡Nos vemos en otro post!

See you!

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